Los Decretos 969 y 973 de 2026 marcan una nueva etapa para la gestión de emisiones y los mercados de carbono en Colombia. Las nuevas reglas fortalecen la transparencia, el monitoreo y la integridad de las iniciativas de mitigación, al tiempo que avanzan en la implementación del Programa Nacional de Cupos Transables de Emisión.
El pasado 4 de agosto de 2026, el Gobierno Nacional expidió dos normas que representan un paso importante en la consolidación de los instrumentos económicos para enfrentar el cambio climático en Colombia: los Decretos 969 y 973 de 2026.
Aunque ambos abordan componentes diferentes, están estrechamente relacionados. Mientras el Decreto 969 reglamenta el Programa Nacional de Cupos Transables de Emisión de Gases de Efecto Invernadero –PNCTE–, el Decreto 973 establece un marco integral para el funcionamiento de los mercados de carbono y los instrumentos de precio al carbono en el país.
Para las empresas, desarrolladores de proyectos, propietarios de iniciativas de mitigación y organizaciones comprometidas con la carbono neutralidad, esta nueva regulación plantea retos, pero también importantes oportunidades.
Decreto 969: Colombia avanza hacia un mercado regulado de emisiones
El Decreto 969 reglamenta el Programa Nacional de Cupos Transables de Emisión –PNCTE–, un mecanismo mediante el cual se podrá establecer un límite a las emisiones de determinados sectores o actividades económicas.
Dentro de este esquema, los agentes que sean definidos como regulados deberán medir y reportar sus emisiones de gases efecto invernadero y contar con suficientes cupos para respaldarlas. Los cupos representarán derechos negociables para emitir GEI, creando así un incentivo económico para que las organizaciones reduzcan progresivamente sus emisiones.
El Decreto establece una primera fase entre 2027 y 2029 y una segunda fase entre 2030 y 2031, durante las cuales el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible continuará definiendo aspectos como actividades reguladas, umbrales de emisiones, gases cubiertos, cantidad de cupos y mecanismos de asignación.
Esto significa que las organizaciones con emisiones significativas tienen una oportunidad para empezar a prepararse desde ahora: fortalecer sus inventarios de GEI, mejorar la calidad y trazabilidad de sus datos, identificar oportunidades de reducción y analizar los costos y beneficios de diferentes alternativas de descarbonización.
Decreto 973: nuevas reglas para los mercados de carbono
Por su parte, el Decreto 973 crea y reglamenta el Sistema Nacional de Mecanismos de Mercado de Carbono y de Instrumentos de Precio al Carbono, bajo principios de transparencia, confiabilidad, calidad, adicionalidad e integridad ambiental.
La norma integra diferentes instrumentos, entre ellos el Impuesto Nacional al Carbono y su mecanismo de no causación, los pagos por resultados, el mercado voluntario, el PNCTE y las futuras transferencias internacionales de resultados de mitigación en el marco del Artículo 6 del Acuerdo de París.
Uno de los principales cambios es el fortalecimiento de los requisitos técnicos para las iniciativas que pretendan generar resultados de mitigación comercializables.
Los proyectos deberán demostrar, entre otros aspectos:
- reducciones o remociones reales, medibles, verificables y adicionales;
- líneas base técnicamente consistentes;
- adicionalidad legal y financiera;
- sistemas robustos de Monitoreo, Reporte y Verificación –MRV–;
- trazabilidad y aseguramiento de la calidad de los datos;
- gestión de riesgos e impactos sociales y ambientales;
- cumplimiento de salvaguardas;
- prevención de la doble contabilidad;
- registro y actualización de información en RENARE.
El nuevo marco también fortalece el papel del IDEAM en metodologías, líneas base y procedimientos de monitoreo, y articula información proveniente de sistemas como RENARE, el Reporte Obligatorio de Emisiones –ROE–, los sistemas MRV y el Sistema de Información de Salvaguardas.
De compensar emisiones a gestionar estratégicamente el carbono
Uno de los mensajes más relevantes de la nueva regulación es que los mercados de carbono deben ser complementarios a la reducción directa de emisiones.
Para las organizaciones, esto implica avanzar hacia una gestión climática más completa:
Medir → identificar oportunidades → reducir → monitorear → reportar → gestionar las emisiones residuales.
El mercado de carbono deja así de ser únicamente un mecanismo para comprar o vender certificados y comienza a integrarse cada vez más con la planificación empresarial, la descarbonización, el cumplimiento regulatorio y las decisiones de inversión.
¿Cómo podemos acompañar a las organizaciones desde Por el Ambiente?
En Por el Ambiente SAS BIC hemos venido construyendo experiencia en gestión de gases de efecto invernadero, huella de carbono, estrategias de reducción y descarbonización, sistemas de información y MRV, así como en la estructuración y acompañamiento técnico de iniciativas de mitigación.
A partir del nuevo marco regulatorio, podemos apoyar a empresas, desarrolladores de proyectos y otras organizaciones en diferentes etapas de su transición:
Preparación empresarial frente al PNCTE. Evaluación de inventarios de GEI, emisiones directas, calidad de información, fuentes prioritarias, escenarios futuros y oportunidades de reducción para anticiparse a las obligaciones que puedan establecerse para los agentes regulados.
Inventarios de GEI y huella de carbono. Medición de emisiones organizacionales y de producto, fortalecimiento de sistemas de información y trazabilidad, identificación de fuentes significativas y establecimiento de líneas base.
Planes de reducción y estrategias de descarbonización. Identificación, priorización y seguimiento de medidas orientadas a eficiencia energética, energías renovables, movilidad sostenible, optimización de procesos, economía circular y otras alternativas de reducción.
Diseño e implementación de sistemas MRV. Desarrollo de indicadores, procedimientos de monitoreo, gestión y aseguramiento de calidad de datos, responsabilidades, frecuencias de seguimiento y mecanismos de reporte. El Decreto 973 refuerza particularmente la importancia de estos sistemas durante todo el ciclo de las iniciativas de mitigación.
Formulación y acompañamiento de iniciativas de mitigación. Apoyo desde la factibilidad y estructuración técnica hasta la elaboración de documentos de proyecto, líneas base, estimación de reducciones o remociones, análisis de adicionalidad, planes de monitoreo y preparación de información para RENARE.
Evaluación de salvaguardas y riesgos socioambientales. Identificación y gestión de riesgos ambientales y sociales, participación de actores, biodiversidad, impactos territoriales y contribución al desarrollo sostenible.
Debida diligencia de créditos de carbono. Acompañamiento a organizaciones interesadas en adquirir certificados, evaluando aspectos como metodología, estándar, adicionalidad, trazabilidad, RENARE, salvaguardas, verificación y riesgo de doble contabilidad. El Decreto 973 establece expresamente responsabilidades para los compradores relacionadas con una selección razonable y documentada de los certificados utilizados.
Una oportunidad para anticiparse
La publicación de estos decretos no significa que toda la regulación esté terminada. Durante los próximos meses deberán expedirse lineamientos y resoluciones adicionales relacionados con metodologías, sectores y agentes regulados, umbrales de emisiones, funcionamiento del PNCTE, criterios de elegibilidad, salvaguardas y transferencias internacionales, entre otros asuntos.
Sin embargo, esperar a que todas las reglas estén definidas para comenzar a prepararse puede significar perder tiempo valioso.
Contar desde ahora con inventarios confiables, información trazable, oportunidades de reducción identificadas y una estrategia de carbono permite a las organizaciones convertir el cumplimiento climático en una oportunidad para mejorar su eficiencia, competitividad y capacidad de adaptación frente a una economía cada vez más baja en carbono.
En Por el Ambiente acompañamos a las organizaciones a convertir la gestión del carbono en acción.
Desde la medición de emisiones hasta la formulación de estrategias de reducción, sistemas MRV e iniciativas de mitigación, ponemos nuestra experiencia al servicio de organizaciones que quieren prepararse para los nuevos escenarios regulatorios y avanzar de manera rigurosa hacia la descarbonización.